Base de maquillaje: resuelve tus dudas
7 trucos para un maquillaje más duradero
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Base de maquilaje: resuelve tus dudas

Como es el primer paso, a veces se nos olvida que quizás es el más importante. Y es que elegir la textura correcta, dar con el tono o aplicarla bien es clave para lucir una piel radiante.

 

Descubre por qué el secreto está en la base y logra una auténtica obra de arte. Los expertos te dan las claves.

 

Color: ¿Cuál elijo?

Manda el color natural y el matiz de la piel.

Dar con el tono adecuado no es tan  sencillo como parece. ¿El primer paso? Probar, eso seguro que lo tienes claro, pero ¿dónde? Por lo general la gente testa la base en el dorso de la mano y nunca sobre la tez.

 

“Lo ideal es elegir un tono parecido al natural, probarlo cerca del mentón, dejarlo reposar un momento y ver el resultado con luz natural. Si se funde, has acertado, pero si detectas un parche o la piel parece manchada no es el adecuado,” explica Antonio Serrano, maquillador oficial de Shiseido.

 

“Si realizas la prueba estando maquillada, aunque no es lo ideal, haz la ‘cata’ en las aletas de la nariz y difumina hacia las mejillas. De esta forma, compruebas si se asemeja al tono que llevas”, comenta el make up artist de Clarins, David Rodríguez.

 

Controla los matices

“La piel cetrina (apagada y que tira hacia un tono verde aceituna) necesita un fondo con pigmentos rosados. Cuando tiene rojeces, neutraliza con una base beis, y si tu piel tiene un gratificante dorado, busca una fórmula de la misma paleta cromática”, comenta Gato, maquillador oficial de Maybelline.


¿Qué textura te va?

Cremosa, fluida, en polvo... identifica las opciones que hay y acierta en tu apuesta.

En crema. Se trata de una emulsión de agua en aceite, con una textura similar a la crema hidratante. Es untuosa y cubriente y suele incorporar factor de protección solar. “Es la opción más adecuada cuando la piel está expuesta a ambientes secos”, dice Rodríguez.

 

Fluida.Tiene una cobertura media, deja la piel flexible y ofrece un acabado muy natural. “Con este tipo de textura es muy fácil modular el resultado que buscamos. Se puede mezclar con crema o sérum y aligerar el efecto”.

 

En ‘mousse'. Es muy ligera y está especialmente concebida para pieles jóvenes que apenas tienen defectos. Además, proporciona un acabado empolvado que no pierde luminosidad ni intensidad y no deja sensación pegajosa.?

 

Sólida.Este formato en barra ofrece una cobertura completa de forma rápida. Es una fórmula apta para todo tipo de pieles y se puede poner sobre ojeras y otras imperfecciones.

 

En polvo. Es la mejor opción cuando se tiene exceso de grasa en la zona T (frente, nariz y barbilla), ya que posee un efecto secante. Se puede usar  en seco y en mojado.

En gel. No suele incorporar polvos ni ceras. “Estas bases se ajustan al tono natural y te gustarán ?si buscas un aspecto fresco”, dice Gato.

Oleosa. En este tipo de pro?ductos se sustituyen el agua y los polvos por aceites vegetales y pigmentos. Valen para todo tipo de pieles y dan sensación de no ir maquillada.

 

¿Cuál cuida mi piel?

Hay fórmulas que atienden necesidades?y problemas específicos del tejido cutáneo.  

 

Si es sensible, necesitas una fórmula hipoalergénica de alta tolerancia que no lleve ni conservantes ni perfumes.  

 

Poros muy visibles y dilatados. “Una base que incorpore reflectores de luz capaces de minimizar su apariencia”, explica Gato. Cuando haya arrugas, opta por una fórmula fluida o cremosa con efecto lifting. Debe incluir activos tensores, sustancias rellenadoras y tecnología óptica (partículas soft-focus) que mejoren la textura y la apariencia del cutis.  

 

Piel madura. Busca un producto que incorpore complejos rejuvenecedores: proteínas y aminoácidos reconstructores, sustancias tensoras y  pigmentos difusores de la luz que fomenten la luminosidad y ayuden a difuminar surcos ?y líneas de expresión.

 

Con manchas. “Si la piel está pigmentada, elige una base muy cubriente que incluya activos aclarantes”, dice el experto de Maybelline.  

 

Si es grasa. “Opta por una fórmula compacta (no deja tantos brillos), libre de aceites (oil free) y no comedogénica (no obstruye los poros)”, explica Gato. También es importante finalizar con una capa de polvos matificantes: absorben la humedad y compensan los brillos.

 

Si necesitas hidratación extra. “Mejor una que sea emoliente y que incluya ácido hialurónico (un activo que retiene el agua en la piel)”. 

 

Cuando la piel esté fatigada. Intenta dar luz y jugosidad con un fondo que contenga partículas microscópicas que aporten luminosidad. Ponla sobre el párpado y trabaja la zona de la ojera.


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